Qué puede hacer el paciente
- Pedir cita dentro del horario que tú marques, y ver las que ya tiene.
- Confirmar o cancelar con un botón, sin llamar. Una cancelación con margen es un hueco que aún se rellena.
- Ver sus ejercicios con las indicaciones, y marcar los que va haciendo.
- Firmar consentimientos desde el móvil, con fecha y hora registradas.
- Descargar sus facturas, que es de las peticiones más repetidas y más fáciles de evitar.
- Consultar el saldo de sus bonos.
- Escribirte por chat, sin que tengas que dar tu número personal.
Sin aplicaciones que instalar
El paciente entra desde un enlace, con un código que le llega por WhatsApp. Nada de descargar una aplicación, crear una cuenta y recordar otra contraseña: eso es lo que hace que los portales no se usen.
Y con el corte de datos donde debe estar. Cada paciente solo ve lo suyo, y el acceso queda registrado. En datos de salud eso no es un detalle: es lo que exige el RGPD.
El efecto real: menos interrupciones
La ventaja no es tecnológica, es de tiempo. Las llamadas que desaparecen son las de «¿me puedes mandar la factura?», «¿cuándo tenía la cita?» y «¿cómo era el ejercicio?». Son las tres más frecuentes y las tres se resuelven sin ti.
Preguntas frecuentes
¿El paciente tiene que instalar una aplicación?
No. Entra desde un enlace con un código que le llega por WhatsApp. No hay que descargar nada ni crear contraseñas.
¿Puede pedir cita a cualquier hora?
Solo dentro del horario y los huecos que tú marques. Tú decides qué profesionales aceptan reserva online y en qué franjas.
¿Ve su historia clínica?
No. Ve sus citas, sus ejercicios, sus documentos, sus facturas y sus bonos. La historia clínica es documentación profesional y no se publica en el portal.
¿Puede firmar consentimientos desde el móvil?
Sí, y queda guardado con fecha y hora. También se puede firmar en consulta desde una tableta.
¿Tiene coste aparte?
No. Está incluido en los tres planes.